Dije que en este blog escribiría todas las cosas felices que me sucedieran y me faltarían entradas para seguir escribiendo. Ahora me dan ganas de salir por la puerta de mi casa, coger el ascensor, pisar el asfalto, subir a la montaña más alta y gritar que lo soy a los cuatro vientos. Porque todo me sale bien. Porque tengo una sonrisa permanente. Porque todos los días tengo una razón para levantarme de la cama dando saltos. Porque me encanta ser una niña. Reír por cosquillas, por fantasmas oportunos, por bombones voladores, por mantitas polares, y por fuentes de agua que emergen de donde menos lo esperas.
Soy feliz, y no quiero dejar de serlo. Nunca.
=)
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